Trabajan, no registran
Un asociado redacta un escrito, revisa un expediente y contesta al cliente. No abre ningún cronómetro ni anota nada.
lau.ai captura la actividad real de tu equipo y propone las entradas de tiempo ya asignadas a cliente y causa. Tus abogados solo aprueban con un clic, y lo que hoy se pierde pasa a la factura.
Nadie sabe cuánto pierde por horas no registradas, porque justamente lo que no se registra no se puede medir. Pero la aritmética es simple y probablemente te va a doler.
No es que tu equipo no trabaje. Es que trabaja y no lo anota: la llamada de diez minutos, el correo que tomó veinte, la revisión rápida del expediente. Todo eso ocurrió y nadie lo va a facturar.
Tres momentos concretos en que el registro de horas deja de depender de la memoria de alguien.
Un asociado redacta un escrito, revisa un expediente y contesta al cliente. No abre ningún cronómetro ni anota nada.
Al final del día tiene tres entradas propuestas, con cliente, causa, duración y glosa redactada. Revisa y aprueba.
Cuánto costó cada causa, cuánto se facturó y dónde se está perdiendo plata. Decisiones con datos, no con intuición.
Nadie vuelve a sentarse el viernes a reconstruir la semana de memoria. Lo que se trabajó quedó capturado cuando ocurrió, con el detalle todavía fresco.
El trabajo que se hace y nunca se registra es plata que tu estudio ya generó y simplemente no cobró. Ese es el ingreso que este módulo recupera: no necesitas vender más, necesitas dejar de perderlo.
Las horas aprobadas alimentan directamente el desglose que el agente de cobranza le envía al cliente cuando pide el detalle. Un solo flujo, de la hora trabajada al pago recibido.
Tu estudio ya generó ese ingreso. Solo falta dejar de perderlo.
Inteligencia judicial en tiempo real. Seguimos tus causas, verificamos cada fallo contra la fuente oficial y conectamos todo a la IA que ya usas.
Solicitar demo